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martes, 31 de mayo de 2011

Cuanto sabían nuestros abuelos…

Tengo días, que me siento delante del ordenador y no me sale tema de que escribir. Anoche era un día de estos, y he recurrido a sacar viejos papeles, que me recuerdan mi infancia. Al repasarlos, me doy cuenta de lo que sabían nuestros abuelos. Posiblemente no los encontréis en los escritos, pero son experiencias personales, que me dan la razón en lo que intento explicaros.
Ya amanecido, aparecía por la cocina, para dar los buenos días y desayunar. No me gustaba acostarme pronto, pero menos aún levantarme temprano.
La abuela me tomaba el pelo por el madrugón: “La madrugada del lechero, que veía el sol y decía que era el lucero”.
Famosa mi abuela. Ahora estaba contando a mamá y la tía lo que había soñado. Daba explicaciones a todos los sueños. Con frecuencia la consultaban las vecinas:
- Seña Marieta, ¿qué querrá decir lo que he soñado?
Recuerdo las explicaciones que por aquellos años se daban a los sueños, por mi manía de tomar nota de todo lo que me llamaba la atención:
“Soñar con muertos, noticia de vivos (se recibiría carta)”.
“Con agua limpia, buena señal”.
“Con agua turbia o barrizales, mal augurio”.
“Con enseres, ropas, etc., revueltos, vendrían males”.
“Soñar con huevos, anuncia dinero”.
“Soñar con bueyes, tocará la lotería”.
“Soñar con dinero, augura pobreza”.
“Soñar con piojos, riqueza”.
“Malo soñar con una serpiente que te muerde y no la matas”.
“Soñar con curas, enfermedad próxima”.
“Con entierro, larga vida del que sueña”.
“Que te encuentras con dinero, que vas a perder”.
“Soñar con serpientes, enemigo oculto”.
Asimismo, mi abuela era una verdadera enciclopedia en interpretar presagios ante hechos fortuitos:
“Si se derrama el aceite, trae mala suerte”.
“Ponerse una prenda del revés sin querer, deshace un casamiento”.
“Romper un espejo, toca la lotería (que compre el décimo quien lo rompió). En otros sitios es funesto”.
“Que pase un moscardón negro, malo”.
“Que pase un moscardón royo, bueno”.
“Dejar las tijeras abiertas atrae las brujas”.
“Pivotar la silla sobre una pata es malo, pero en el juego sirve para cambiar la suerte”.
“Mal agüero mirarse al espejo de noche”.
“Si dos personas expresan a la vez el mismo pensamiento, sacan un ánima del purgatorio”.
“Lunetas blancas en las uñas, se trata de persona embustera”.
“Si te silba el oído izquierdo, alguien habla mal de ti”.
“Si es el derecho, hablan bien de ti”.
“Devolver la sal prestada supone desgracia para quien la prestó”.
“Derramar el vino, alegrías”.
“Derramar la tinta, viene alguna desgracia”.
Si se lava un gato anuncia visita”.
Para que se vayan las visitas se pone una escoba boca abajo”.
“Ligero picor en la palma de la mano, trae dinero”.
“Golpe involuntario en el codo (¡no rascar!), anuncia regalo”.
“Bueno si ves tres curas juntos, si tocas hierro enseguida”.
“Coger pulgas con las manos, dinero fresco”.
“Si el cazador se encuentra con un cura, no cazará nada”.
“Mal augurio salir de casa o de la cama con el pie izquierdo”.
“Encender tres cigarros con una cerilla, malo para el tercero…”
Ésa era la sabiduría de los abuelos, almacenada durante siglos y transmitida de generación en generación. No sé si está comprobada o no, pero a mí me entusiasmaba.
Los hombres ya habían marchado al campo hacía rato. Sólo quedaba en casa el abuelo.
Por cierto que lo encontré con una libretica en la mano, pensando y apuntando cosas.
Pasaba la lengua por la mina del lapicero y luego anotaba algo. Claro, yo a preguntar:
- ¿Qué escribes, yayo?
- Esto es el pornostico.
- Ixo, qué ye?
- Yo lo hago todos los años. Desde Santa Lucía, el trece de diciembre, hasta Nochebuena. Esos días nos anuncian qué tiempo va a hacer el año que viene y cada día corresponde a un mes: según sea el día 13, así será enero; igual que el14 será febrero; el 15, marzo... Hoy, que estamos a 21, nos indica cómo será septiembre.
Estiré el cuello para ver qué había escrito ya. Muy poco todavía porque casi era el comienzo del día:
"Día 21, para septiembre. Amaneció el día con buena rosada y buena helada"
- Yayo, léeme cómo será enero.
Él se humedeció las yemas del pulgar y el índice en el labio inferior y pasó un par de hojicas para atrás:
- Aquí está: "Día 13 de diciembre, para enero. Amaneció el día con buena helada y niebla que se fue y luego se puso otra vez; por la tarde hizo sol; viento en calma".
¿Ves? Empezará el mes con boiras y heladas que durarán unos pocos días. Pasarán y volverán otra vez, hasta la mitad de mes. Luego tendremos sol aunque siga haciendo frío. Por lo que se ve, no lloverá.
Yo estaba alucinado
Tal vez me vino entonces la vocación de apuntado todo en libreticas. Decidí hacerme una con cuartillas. La abuela me las cosería con hilo fuerte. Conservo estas cosas y por eso os las puedo contar…
Entonces me acordé de haberle visto escribir al abuelo en otro cuaderno más gordo que llamaba "O libré de la Casa" y, como sabía dónde lo guardaba, fui a buscarlo. Estaba encuadernado en pergamino y se ataba con unas cintas. En la tapa se leía: "Libré de Casa Royo. 1781".
Las hojas, algo amarillentas, estaban escritas con diferentes tintas y caligrafías.
Durante generaciones se habían añadido observaciones y notas. Recuerdo que las primeras páginas tenían unas erres que parecían equis y unas eses finales que se parecían seises. Y el contenido de lo más variado. Gran cantidad de este libré, esta escrito en aragonés, con muchas frases, ni entendibles para mí. La letra está hoy muy dificultosa.  Había copias de "ajobares" o dotes que llevaba a la boda alguna antepasada. Cuentas de ventas de vacas; el relato de un incendio de la chimenea a principios del siglo pasado y la factura del albañil que la arregló.
Y de vez en cuando aparecían notas encabezadas con la palabra "Remedio" subrayada. Debía de ser una información recibida de algún amigo; tal vez una experiencia confirmada. No sé.Pero abundaban tales notas; eran curiosísimas y podrían formar junto con los "Libros de Casa", que tendrían otras muchas familias, un manual de medicina popular. Recojo las que más me chocaron.
-Fizadura de escorpión.- Se machaca el escorpión y se pone en la herida en cataplasma.
-Picadura de abeja.- Se dan friegas por la zona con salmorrada impregnada en un trapo de hilo, dos o tres veces al día.
-Llagas en la boca.- Frotarlas con la cola de una trucha recién pescada.
-Cuando una res recibe un golpe en la cabeza y se le nubla el ojo, se le pone encima una mezcla de miel y sal y le vuelve la vista al ojo.
-Para que los pollos no pasen frío, darles un grano de pimienta a cada uno.
-Cuando un gato tiene el ruin, que no medra, para curarle se le muerde el rabo.
-Si las caballerías tienen muergo (paperas), hay que hacerles respirar humo de quemar plantas de ajo.
-Para que los conejos no cojan la peste, hay que tener palomos en el mismo sitio y así no la cogen.
No sé qué dirían hoy, los veterinarios de toda esta medicina alternativa, pero cuando nuestros antepasados la recogían, puede que tuvieran alguna razón.
Otras veces encontrabas en el librico informaciones prácticas, no menos curiosas, como la de que para coger una culebra se ha de hacer con la mano izquierda. Que a las caballerías no se les puede pegar con cañas o con un palo verde.
Que mientras los animales beben es bueno silbar una tonada rítmica para que el agua no se les "finque".
Que cuando una gallina está clueca hay que ponerla debajo de un roscadero y mantenerla en ayunas.
Que a los sapos no se les puede mirar fijamente porque si te escupen al ojo te puedes quedar ciego... y también unas pocas oraciones que seguro que no estaban tomadas de ningún devocionario oficial pero que, al parecer, se utilizaban. Por ejemplo, ésta para las quemaduras:
"Allá van tres malhechores a un horno a quemar a Jesús de todo el mundo. Cuando San Lucas y San Marcos lo vieron esto, dijeron: Metámonos nosotros antes de dejar quemar a Jesús. Y Jesús, al ver el buen de la buena gente, sopló y se apagó el fuego " (Se sopla tres veces en la quemadura y se reza un padrenuestro).
O esta otra para cuando la paniquesa (o comadreja) ha mordido la ubre de una vaca o una oveja. La reza una persona en solitario y con una vela encendida en la mano:
"Cristo es nat, Cristo es crucificat, Cristo es resusitat, este animal está mordido, que se vaya el mal para quien lo ha metido. Dios me valga y la Santísima Trinidad." Luego se rezan nueve padrenuestros y se hacen nueve cruces sobre el animal.
Tal vez me vino entonces la vocación de apuntarlo todo en libreticas. Decidí hacerme una con cuartillas. La abuela me las cosería con hilo fuerte. Conservo estas cosas y por eso os las puedo contar…

1 comentario:

  1. Anónimo7/7/15 13:03

    Pues en Peru soñar con piojos significa que tienes unos problemas a los cuales no te has enfrentado y que no te dejan en paz, jejej como cambian los significados según donde estemos ;)

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